Pruebas auditivas

Con las pruebas auditivas se valora el umbral auditivo del paciente, la capacidad de discriminación de las palabras y la ventilación del oído medio. Se realizan dentro de una cabina aislada acústicamente y se utilizan unos auriculares conectados a un audímetro. El audímetro es el instrumento que mide la agudeza auditiva y la intensidad del sonido. Permite realizar audiometrías tonales por vía aérea, por vía ósea y logoaudiometrías.

Tipos
1. Audiometría tonal: Evalua la capacidad auditiva del paciente. Consiste en la estimulación de los dos oídos con sonidos a diferentes frecuencias (250, 500, 1000, 2000, 4000 y 8000 Hz), para determinar el nivel mínimo de intensidad sonora que es capaz de percibir el oído para cada tono, conocido como umbral auditivo.

2. Audiometría vocal: Evalua la capacidad de comprensión del lenguaje, midiendo el umbral de inteligibilidad y el porcentaje de palabras repetidas correctamente por encima de dicho umbral. Para ello el paciente debe repetir listados estándares de palabras bisilábicas, que se le nombran previamente, en grupos de 20 y a distinta intensidad.

3. Impedanciometría: Pruebas funcionales auditivas que miden la resistencia de la membrana timpánica y de la cadena osicular, cuando sobre ellas incide un sonido que se aplica a intensidades superiores a la mínima que el paciente es capaz de oír.

4. Potenciales evocados auditivos: Prueba que mide las respuestas producidas en las ondas cerebrales cuando son estimuladas por un sonido seco. Al paciente se le colocan unos electrodos que recogen su respuesta cerebral cuando, a través de unos audífonos, oye ruidos secos o estallidos de tonos.
Sirve para descartar lesiones de las vías auditivas centrales del tronco encefálico.

5. Timpanometría: Valoración de la integridad de la membrana timpánica, cadena osicular y cavidades aéreas del oído medio. Se considera una exploración imprescindible para la prevención de la patología otológica del buceo, ya que con ella se pueden detectar pequeñas perforaciones timpánicas, procesos otológicos inflamatorios de la trompa de Eustaquio y ocupaciones seromucosas del oído medio. Estas patologías siempre contraindicarían la práctica del buceo. Es una prueba que se suele realizar a niños con frecuentes procesos catarrales.

6. Pruebas supraliminares: Conjunto de pruebas que estudian, mediante señales verbales, la función auditiva por encima del umbral auditivo de un sujeto. Consisten en mantener un sonido durante más de un minuto para determinar la fatiga auditiva del paciente. Sirven, sobre todo, para verificar si las lesiones percibidas son del oído interno.